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Quiénes Somos

La Fundación L'EXPLOSE fue fundada por Tino Fernández en París en el año 1991, como resultado de una intensa investigación en el campo de la danza contemporánea. Posteriormente se traslada a Bogotá donde es constituida como una entidad sin ánimo de lucro, con personería jurídica y capacidad civil; cuyo objetivo se centra en la promoción y desarrollo de las artes escénicas, principalmente de la danza – teatro. Desde entonces, ha realizado un trabajo ininterrumpido en la creación, investigación y difusión artística.  La Fundación ha recibido múltiples reconocimientos nacionales e internacionales, que la han ubicado como una de las agrupaciones dancísticas más importantes del país; ha representado a Colombia en diversos eventos internacionales en Europa, Estados Unidos, América Latina y Asia, convirtiéndose en uno de los principales embajadores de nuestra cultura en el extranjero.

En el 2008, L’EXPLOSE inauguró su sede, bajo el nombre de La Factoría, con el propósito fundamental de acoger la creación artística y los proyectos de búsqueda e investigación de los creadores escénicos. En esta dirección, ha abierto sus puertas no sólo a artistas y maestros vinculados directamente a la danza, sino a aquellos que han abordado en su trabajo artístico el cuerpo como principal medio de expresión. La Factoría ha sido concebida como una “fábrica creativa” para impulsar el arte y la formación artística en Bogotá.


 

Hace veintitrés años decidí iniciar en París esta travesía llamada L'EXPLOSE, con la idea de construir un universo donde la danza fuera la punta del iceberg del flujo emocional y donde el movimiento consiguiera hablar de la complejidad del ser humano.

Mi llegada a Colombia fue el encuentro con otra cultura, más cercana a mi España natal que la francesa. Encontré un país exuberante y lleno de contrastes, capaz de generar miles de historias que contar; un lugar donde la gente construía emociones a través del baile, como si el mundo sentimental estuviera escrito en el cuerpo. Descubrí fascinado que la danza estaba en la sangre de esta tierra y sólo había que “codificarla” para volverla manifestación artística. La vitalidad que me daba este país se fue haciendo latente, así como el deseo de hablar del imaginario que se presentaba ante mis ojos.

Las relaciones y los comportamientos humanos han sido el fundamento de mi trabajo, el componente principal de mis obras. El bailarín es quien encarna la particularidad, lo único, que al ser expuesto en escena se vuelve reflejo de una realidad generalizada. A lo largo de estos años, han sido muchos los intérpretes que se han cruzado en mi camino, llenos de energía y ganas de comunicarse con el cuerpo, pero sobre todo con un mundo emotivo rico y complejo, que busca transmitir con cada poro de la piel.

Aunque han sido muchos los artistas que han participado y nutrido mi labor creadora, quiero resaltar la complicidad con Juliana Reyes, dramaturga y directora de teatro, quien ha marcado de forma significativa mi trabajo coreográfico, acompañándome desde hace muchos años como dramaturga en mis creaciones.

Quizá el escenario permite decir todo aquello que en la vida callamos, por lo que cada obra se convierte en una gran confesión sobre la escena. Escogí la danza como principal forma de expresión, porque el gesto pone en evidencia lo innombrable, aquel secreto guardado que sólo puede decirse en silencio.

Por Tino Fernández - Director y Coreógrafo