Usted está aquí

Huella de una trágica belleza

Centro Cultural de L´Espal de Le Mans- Francia, Febrero de 2004 

Ver lo que cada cual tenga a bien de ver. De pies sobre una estrecha mesa, un hombre y una mujer se enfrentan. Cuando él zapatea rabiosamente a su compañera, ella retrocede hacia el vacío, luego el movimiento se invierte. Ella toma la ofensiva, empujándolo hacia los límites de su territorio...

Esta escena contiene en sí misma la tensión de la pieza, alegoría de luchas internas presentes por todas partes en Colombia y en Bogotá en donde Tino Fernández está instalado desde hace 8 años. Para el coreógrafo, hablar de esta violencia es una necesidad, hablar del drama de los desplazados, esos campesinos desarraigados, de paramilitares y de desapariciones. Hablar de la tierra, sitio del origen y de la pertenencia, "allí en donde es peligroso posar el pie".

La tierra negra que cubre el escenario de la mirada del avestruz es rudamente martillada por nueve personajes, en busca de palabras para conjurar el olvido.

En un clima que no deja de recordarnos el impresionismo alemán, Tino Fernández desata una danza de energía interior, de ímpetus quebrados y de carreras vanas, huella de una trágica belleza. Él nos recuerda al lado de los bailarines de L´Explose, una compañía reconocida en su país así como en la escena internacional, que en ningún caso la palabra de los poetas puede silenciarse.