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Belleza para contar el horror

La voz de Cádiz- España; Alejandro Luque - Octubre 26 de 2004​

La mirada del avestruz' sorprende en el Aulario de la Bomba y desarrolla una metáfora sobre la violencia en Colombia desde la plasticidad de la danza. 
El asesinato aparece como elemento constante de un grito contra la violencia. 

Ficha
Espectáculo:    La mirada del avestruz
Compañía:    L´Explose
País    Colombia
Dirección y Coreografía:    Tino Fernández
Dramaturgia:    Juliana Reyes
Fecha y lugar:    Sala del Aulario de la Bomba. Quinta jornada del XIX Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz. Lleno.

Que Colombia es hoy uno de los rincones más violentos del planeta no resulta una noticia nueva. 
Hay una violencia evidente, que salpica los periódicos con la infamia de narcos, paracos, guerrilla, delincuencia, miles de desplazados huyendo del horror; y otra violencia implícita, soterrada, silenciosa que crece piel adentro y mata como el cuchillo o las balas. 
Pero Colombia también es patria de alucinantes contrastes, desde la playa tropical al desierto y de la selva a la alta montaña, un inagotable surtidor de belleza. 
Con estos dos polos opuestos, con la belleza y con el horror, la compañía bogotana L'Explose ha construido su propuesta escéni­ca que trae al FIT 2004. 
Desde el solitario disparo que abre el espectáculo, los bailarines comienzan a luchar contra sí mismos. 
Sobre un suelo de arena entre tres telones rojos y bajo una interesantísima iluminación capaz de crear múltiples juegos de sombras, nueve personajes quieren contarse y contarnos. Pero una y otra vez, su mensaje es anulado, ensordecido, por fuerzas que la coreografía sólo se limita a sugerir.

Recursos
El director, Tino Fernández, trabaja con un joven y entusiasta elenco de bailarines que saca en todo momento el máximo rendimiento a los sencillos elementos escénicos -la silla, el propio vestuario...- y a una música muy bien escogida. 
Cuando el espanto se desata, parece decirnos L´Explose, el individuo se encofra en su propia perplejidad. Y la principal lucha que tiene por delante será contra su propio miedo. 
Pero, el grupo también abre una ventana de esperanza para demostrar que el mundo malo –y ojalá fuera siempre así- también puede reflejarse desde la plasticidad y la hermosura.